¿Son las harinas y los azúcares los verdaderos enemigos de la salud?
Durante años se ha repetido una idea casi incuestionable: las harinas y los azúcares son los grandes enemigos de la salud.
Pero como casi todo en nutrición, la realidad no es tan simple.
En The WOD Club preferimos hablar claro, sin extremos ni mensajes fáciles.
El problema no son los alimentos, es el contexto
Ni todas las harinas son iguales, ni todos los azúcares actúan igual en el cuerpo. El verdadero problema no está en el nutriente aislado, sino en cómo, cuánto y para qué se consume.
El cuerpo humano funciona con energía, y los carbohidratos —harinas y azúcares incluidos— son una de sus principales fuentes.
El conflicto aparece cuando:
- Se consumen en exceso.
- Proceden de alimentos ultraprocesados.
- Se ingieren sin gasto energético asociado.
- Sustituyen a alimentos reales y nutritivos.
Harinas: no todas juegan en el mismo equipo
No es lo mismo una harina refinada que una harina integral o procedente de un alimento real.
Harinas problemáticas:
- Harinas blancas ultraprocesadas.
- Productos industriales cargados de aditivos.
- Consumo frecuente sin control ni objetivo.
Harinas que pueden encajar en una dieta saludable:
- Harinas integrales de calidad.
- Cereales completos.
- Tubérculos y fuentes naturales de carbohidratos.
Para alguien que entrena fuerza, resistencia o alta intensidad, eliminar completamente las harinas puede ser incluso contraproducente.
Azúcares: el exceso sí es el enemigo
Aquí el consenso es mayor. El consumo habitual de azúcares añadidos, especialmente en bebidas, bollería y productos industriales, sí está claramente relacionado con problemas de salud.
Pero incluso aquí conviene matizar:
- El azúcar presente de forma natural en frutas no actúa igual que el azúcar añadido.
- El cuerpo utiliza la glucosa como combustible, especialmente durante el entrenamiento.
- El problema vuelve a ser el abuso, no la existencia.
Demonizar alimentos no crea hábitos saludables
Eliminar grupos completos de alimentos suele generar:
- Relaciones poco sanas con la comida.
- Efecto rebote.
- Falta de adherencia a largo plazo.
La salud no se construye desde el miedo, sino desde la educación, el equilibrio y la coherencia con el estilo de vida.
Entonces, ¿son enemigos de la salud?
La respuesta corta es: no, por sí solos no lo son.
La respuesta real es:
- El enemigo es el exceso.
- El enemigo es el sedentarismo.
- El enemigo es comer sin criterio.
- El enemigo es entrenar duro pero alimentarse mal.
En un cuerpo que se mueve, entrena y se recupera bien, los carbohidratos cumplen una función clave.
La visión de The WOD Club
Entrenar fuerte exige energía.
Comer bien no significa prohibir, sino elegir con cabeza.
En The WOD Club no creemos en dietas extremas, creemos en:
- Rendimiento sostenible.
- Hábitos que se mantienen.
- Cuerpos fuertes que funcionan fuera y dentro del box.
La salud no se basa en eliminar enemigos imaginarios, sino en entender cómo funciona tu cuerpo y darle lo que necesita.
